- Durante cinco jornadas, estudiantes de Música, Educación Parvularia y Educación Básica exploraron herramientas y experiencias de mediación cultural, avanzando hacia el diseño de propuestas que vinculan educación, artes, territorio y comunidad.
“¿Cómo mediamos una experiencia? ¿Qué preguntas podemos abrir? ¿Cómo generamos un vínculo entre las personas y aquello que observan, escuchan o experimentan?”. Estas fueron algunas de las interrogantes que acompañaron el proceso formativo del Taller de Mediación Cultural Raíces Vivas, que concluyó su última jornada en la Galería Nemesio Antúnez de la UMCE.
Gestionado por la Unidad de Mediación y Educación Artística de la Dirección de Vinculación con el Medio de la UMCE, en conjunto con el Centro de Estudio y Difusión de la Cultura Tradicional “Raíces” (CECTU), y desarrollado en el marco del Proyecto ADAIN UMC2593, el taller convocó durante cinco jornadas a estudiantes de Música, Educación Parvularia y Educación Básica.
A lo largo de este recorrido, las y los participantes se aproximaron a los fundamentos de la mediación cultural desde distintas dimensiones. Conocieron conceptos y herramientas, participaron de experiencias de mediación y, especialmente, tuvieron la oportunidad de poner en práctica los aprendizajes construidos, proyectándolos hacia el diseño y desarrollo de sus propias propuestas en el territorio.
De la formación a la experiencia
El cierre del taller trasladó los aprendizajes desde el espacio formativo hacia un contexto concreto: la Galería Nemesio Antúnez, donde las y los estudiantes trabajaron en diálogo con la exposición “Pupilas: Memorias escolares a la vista”.
A partir de las obras y contenidos de la exposición, activaron diversas experiencias de mediación que les permitieron poner en juego las herramientas adquiridas durante el taller, al mismo tiempo que reflexionaron sobre sus propias experiencias y aprendizajes.
La jornada se convirtió así en una instancia para experimentar la mediación desde la práctica, explicó Francia Lufí, de la Unidad de Mediación, comprendiendo que una propuesta de este tipo no se limita a explicar o entregar información sobre una obra, una exposición o un patrimonio cultural.
Mediar para abrir preguntas y construir vínculos
Uno de los principales aprendizajes que deja Raíces Vivas es precisamente la posibilidad de comprender la mediación cultural como una práctica que genera encuentros.
Desde esta perspectiva, mediar implica crear condiciones para que las personas puedan aproximarse a las artes y a los espacios culturales desde sus propias experiencias, preguntas y sensibilidades; establecer conexiones con el territorio y reconocer los múltiples significados que pueden surgir en torno a una experiencia cultural.
En ese sentido, el taller buscó acercar a las y los futuros docentes a los lenguajes de la mediación cultural, fortaleciendo herramientas que podrán proyectar posteriormente en sus propios contextos educativos y territoriales.
El proceso continuará con el diseño y desarrollo de propuestas de mediación elaboradas por las y los estudiantes, dando continuidad a un aprendizaje que comenzó en el aula y que ahora busca desplegarse en el territorio.