- El estudio, publicado en la Revista Educación Superior y Sociedad (ESS) del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), explora cómo las universidades enfrentan la incorporación de la inteligencia artificial en la docencia de pregrado.
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) está transformando diversos ámbitos de la sociedad y la educación superior no es la excepción. En este contexto, los egresados del Doctorado en Educación de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Alberto Lecaros Alvarado y María Elizabeth Alvarado Chávez, participaron en una investigación que analiza cómo las universidades estatales chilenas están abordando la incorporación de estas tecnologías en la formación de pregrado.
El artículo, titulado “Implementación de la inteligencia artificial en la docencia de pregrado: percepción de vicerrectores académicos de universidades estatales chilenas”, fue publicado recientemente en la Revista Educación Superior y Sociedad (ESS), editada por el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC). La investigación fue desarrollada junto a los académicos Óscar Espinoza Díaz, de la Universidad de Tarapacá, y Tomás Thayer Morel, de la Universidad Austral de Chile.
El estudio buscó comprender las percepciones de vicerrectores académicos de universidades estatales respecto al potencial transformador de la IA, el estado actual de su adopción institucional y los desafíos que implica su implementación en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Para ello, los investigadores realizaron entrevistas semiestructuradas a seis autoridades académicas pertenecientes a distintas zonas del país y posteriormente efectuaron un análisis de contenido de sus respuestas.
IA como agente de transformación educativa
Uno de los hallazgos más relevantes plantea que la inteligencia artificial podría convertirse en un “tercer sujeto” dentro de las interacciones educativas, configurando una forma de “inteligencia ampliada” que reconfigura las dinámicas tradicionales de enseñanza y aprendizaje. Esta visión sugiere que la incorporación de la IA no debe entenderse únicamente como una innovación tecnológica, sino como un cambio profundo en la manera de concebir los procesos pedagógicos.
Asimismo, la investigación evidencia que la integración efectiva de estas herramientas requiere transformaciones institucionales, culturales, formativas, normativas y conceptuales que actualmente se encuentran en etapas iniciales de desarrollo. Según los resultados, los principales desafíos no son exclusivamente tecnológicos, sino también epistemológicos, éticos y pedagógicos.
Los autores concluyen que las universidades necesitan respuestas sistémicas para abordar los cambios que plantea la IA, incluyendo la elaboración de marcos normativos, el fortalecimiento de las capacidades docentes y la generación de nuevas estrategias pedagógicas. En ese sentido, destacan la importancia de promover espacios de diálogo e investigación colaborativa entre las instituciones de educación superior para aprovechar de manera crítica y responsable el potencial de estas tecnologías.
Desafíos de la formación avanzada
Para el jefe del programa de Doctorado en Educación UMCE, César Osorio Fuentealba, “la publicación de este estudio representa un aporte significativo al debate sobre el futuro de la educación superior en Chile y América Latina, porque permite comprender que la incorporación de la inteligencia artificial en las universidades no es únicamente un desafío tecnológico, sino principalmente pedagógico, ético y de política institucional”.
Igualmente agrega que “los hallazgos muestran que la IA está reconfigurando las formas de enseñar, aprender y producir conocimiento, lo que exige a las instituciones desarrollar capacidades críticas para integrarla de manera responsable. En ese sentido, las universidades públicas tienen la responsabilidad de liderar este proceso desde una perspectiva de equidad, inclusión y compromiso con el bien común, evitando que las brechas digitales se transformen en nuevas brechas educativas”.
Este tipo de investigaciones es especialmente relevante para el Doctorado en Educación de la UMCE, añade César Osorio, “porque dialoga con los desafíos de la formación avanzada, la innovación educativa y la transformación de las políticas públicas en educación. La IA debe ser comprendida como una herramienta que amplía las posibilidades de aprendizaje y de generación de conocimiento, pero cuyo uso requiere marcos normativos claros, desarrollo de competencias docentes y reflexión permanente sobre sus impactos sociales y culturales. Asimismo, el estudio evidencia la importancia de fortalecer la investigación colaborativa entre universidades estatales, generando evidencia que permita orientar decisiones institucionales y políticas educativas en un escenario de cambios acelerados. Desde la UMCE creemos que el debate sobre IA y educación debe centrarse en cómo estas tecnologías pueden contribuir a una formación más humanizadora, crítica y pertinente para los desafíos del siglo XXI”, concluye.
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