- Profesor emérito de la Universidad de Barcelona, Dr. Rafael Bisquerra, sostuvo encuentro en la UMCE donde abordó desafíos actuales de la educación emocional y fortalecer la formación que desarrolla el Diplomado en Educación Socioemocional y Convivencia Escolar de la UMCE.
Gracias a gestiones realizadas por el Departamento de Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional (DRICI), la UMCE recibió la visita del Dr. Rafael Bisquerra, destacado psicólogo, pedagogo y doctor en Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona, reconocido internacionalmente por sus aportes al desarrollo de la educación emocional.
La visita fue coordinada junto al profesor Cristian Ibáñez, académico del Departamento de Historia y Geografía de la UMCE y coordinador del Diplomado en Educación Socioemocional y Convivencia Escolar, quien destacó la relevancia del encuentro para el fortalecimiento de este programa formativo: “Este encuentro resultó muy importante, pues pudimos conversar sobre los desafíos de hoy en la educación emocional, considerando el trabajo articulado de la totalidad de las comunidades educativas desde una mirada macro y micro. Esta experiencia será compartida con las y los estudiantes que participan actualmente en el Diplomado, enriqueciendo sus procesos formativos y de reflexión”, señaló.
Entre los temas abordados durante la visita destacó la necesidad de promover una educación emocional transversal, capaz de involucrar a todos los actores de las comunidades educativas. Según explicó Ibáñez, una de las principales preocupaciones planteadas por Bisquerra es la falta de enseñanza sistemática de la regulación emocional en los establecimientos educacionales: “Propone una mirada que incorpore a toda la comunidad educativa, incluyendo a los distintos agentes escolares. Si este enfoque no se aborda de manera transversal en las asignaturas, plantea incluso la necesidad de desarrollar espacios específicos y prácticos dedicados a la educación emocional”, agregó.
Educación emocional: herramienta fundamental para los desafíos actuales
Para el académico UMCE, la educación emocional adquiere especial relevancia en un contexto marcado por el aumento de la violencia social, el estrés y el individualismo: “Hoy se hace más pertinente que nunca revalorizar la educación emocional. Necesitamos fortalecer la conciencia, la gestión y la regulación de las emociones para favorecer formas de convivencia más sanas y colaborativas. En las comunidades educativas, la educación emocional es vital para rehumanizarnos y reconectarnos”, afirmó.
Asimismo, destacó que el desarrollo de competencias emocionales constituye un elemento indispensable en la formación inicial docente, dado que permite comprender, visibilizar y aplicar estas herramientas en la vida cotidiana y en los procesos educativos: “Es significativo que la Universidad forme sólidamente en competencias emocionales a quienes educarán a las futuras generaciones. La premisa es comenzar por quienes enseñan, para que puedan generar un impacto positivo no solo en las salas de clases, sino también en las comunidades educativas en su conjunto”, concluyó.