La ciencia también puede comenzar con un cuento. Esa fue la apuesta de investigadores del Departamento de Química de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), quienes realizaron una innovadora actividad de divulgación científica con estudiantes de 6° básico del Colegio Pumahue Peñalolén para acercarles conceptos relacionados con el suelo, el agua y la protección del medioambiente.
La jornada, titulada “El gran día de interactuar y cambiar por las generaciones futuras”, se desarrolló en el marco de los proyectos FONDECYT Regular 1221634 y 1221942, y fue encabezada por la Dra. Lizethly Cáceres Jensen, académica del Departamento de Química de la UMCE, cofundadora del Laboratorio PAChEM e investigadora del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y Nanotecnología (CEDENNA), junto al profesor Marcelo López Madrid, académico del mismo departamento e integrante del Laboratorio PAChEM, quienes compartieron con las y los estudiantes experiencias de investigación sobre suelos, contaminación ambiental y protección de los recursos hídricos.
Un suelo con vida
A través de un relato protagonizado por personajes infantiles y el propio “Suelo”, las y los estudiantes exploraron temas como la biodiversidad presente bajo nuestros pies, el papel de los microorganismos en la fertilidad de los ecosistemas, la contaminación por microplásticos y la importancia de proteger los recursos hídricos. La experiencia combinó narración, material audiovisual, conversación con especialistas y demostraciones experimentales basadas en investigaciones desarrolladas por la UMCE.
Ciencia bajo tierra
Uno de los momentos más llamativos fue la presentación de una columna de suelo diseñada para mostrar cómo el agua se desplaza desde la superficie hacia las capas subterráneas y cómo determinadas prácticas agrícolas pueden influir en el transporte de contaminantes. La actividad permitió que las y los escolares visualizaran fenómenos científicos complejos de manera sencilla y cercana.
“La divulgación científica cumple un rol fundamental porque permite acercar el conocimiento generado en la universidad a la comunidad escolar y mostrar que la ciencia está presente en situaciones cotidianas. Comprender cómo funciona el suelo y cómo nuestras decisiones impactan el agua y los ecosistemas es clave para formar ciudadanos/as conscientes y comprometidos con el cuidado del medioambiente”, destacó la Dra. Lizethly Cáceres Jensen.
La iniciativa permitió vincular contenidos curriculares con investigación científica de vanguardia sobre suelos derivados de cenizas volcánicas, agroquímicos y movilidad de contaminantes, demostrando que la educación científica puede transformarse en una herramienta concreta para comprender los desafíos ambientales actuales y promover el cuidado de los ecosistemas desde las primeras etapas de formación.