Arte y ciencia se encuentran en la UMCE en taller de ilustración de insectos nativos

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arte y la ciencia se encontraron en el Jardín Botánico Pedagógico de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), a través del taller “Ilustración de insectos en acuarela”, desarrollado los días 25 de septiembre y 2 de octubre.
  • Con la participación del artista y biólogo mexicano Enrique Martínez, el Jardín Botánico Pedagógico UMCE realizó dos jornadas de ilustración científica en acuarela, una experiencia que reunió biodiversidad, creación artística y divulgación de la ciencia.

 

El arte y la ciencia se encontraron en el Jardín Botánico Pedagógico de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), a través del taller “Ilustración de insectos en acuarela”, desarrollado los días 25 de septiembre y 2 de octubre.

La actividad, de carácter gratuito, fue organizada por el Jardín Botánico Pedagógico UMCE y contó con la participación del artista y biólogo mexicano Enrique Martínez, creador del proyecto Artificio Naturaleza. La primera jornada contó además con el apoyo de la bióloga Violeta Sotomayor, mientras que en la segunda sesión participaron junto a Martínez el entomólogo Benjamín Salinas y el biólogo Francisco González.

Durante las jornadas, las y los participantes se acercaron a la ilustración científica mediante la representación de insectos nativos chilenos, explorando el dibujo y la acuarela como herramientas para observar, comprender y comunicar la biodiversidad.

Debido al éxito de la primera convocatoria, se realizó una segunda jornada colaborativa, confirmando el interés por experiencias que permiten aproximarse a la naturaleza desde una perspectiva que integra conocimiento científico y creación artística.

La imagen como puente hacia la ciencia

Enrique Martínez es biólogo formado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pintor autodidacta y especialista en ilustración científica. Su trabajo busca precisamente tender puentes entre la ciencia, el arte y la educación: “El salto de la parte científica a la parte del arte fue una necesidad de sacar la ciencia de las esferas más académicas y llevarla al resto de la población”, explicó.

Desde su perspectiva, las imágenes tienen una capacidad privilegiada para despertar curiosidad y acercar contenidos científicos a personas que no necesariamente tienen una relación previa con la biología: “No hay mejor manera de llegar a la gente que a través de las imágenes. El poder de las imágenes es brutal”, señaló.

Para Martínez, la creación de materiales visuales y didácticos puede convertirse en una puerta de entrada al conocimiento, particularmente para niñas, niños y personas que no se encuentran vinculadas directamente con las ciencias: “Al crear un material didáctico, al crear un material visual, podemos hacer que un niño/a o una persona que no está vinculada con nada científico o relacionada con la biología o la conservación, se pueda involucrar a partir de la curiosidad”, sostuvo.

Aprender desde el otro lado

Entre las personas participantes estuvo Roberto Fernández, quien habitualmente se desempeña como monitor en actividades del Jardín Botánico. Esta vez, sin embargo, integró el taller desde otro lado y se enfrentó a una disciplina que no había explorado anteriormente: “Es entretenido asumir el rol de estudiante, que no lo hacía hace rato”, comentó.

Para Fernández, una de las principales motivaciones fue precisamente la posibilidad de descubrir habilidades que desconocía tener: “Tú me dices que el dibujo está quedando bueno y para mí está quedando pésimo. Pero parece que tenía una habilidad y no lo sabía”, relató entre risas.

La experiencia también le permitió valorar la propuesta por su carácter: “Es innovador el taller. Cuesta encontrar un taller parecido”, destacó.

Durante la jornada, las y los participantes realizaron el bosquejo de un insecto para posteriormente trabajar su representación mediante la acuarela, enfrentándose a técnicas nuevas y a una forma diferente de observar los organismos que forman parte de nuestro entorno.

Una experiencia que cruza fronteras

La realización de este taller también fue resultado de un encuentro entre experiencias y miradas provenientes de México y Chile. Martínez llegó a la UMCE a partir del contacto generado a través de sus redes sociales y manifestó su interés por conocer el país más allá de los circuitos turísticos, acercándose a sus personas, su cultura y, especialmente, a las nuevas generaciones.

La rápida convocatoria de los talleres fue, para el artista, una señal del interés que existe por este tipo de experiencias: “Los talleres se llenaron creo que en una hora”, comentó, agregando que probablemente una nueva instancia habría tenido una convocatoria igualmente masiva.

La actividad permitió así ampliar las formas de acercamiento a la biodiversidad y relevar el potencial de la ilustración científica como herramienta de educación y divulgación, conectando la observación de la naturaleza con la creatividad y el aprendizaje.