- Estudiantes de Pedagogía en Filosofía de la UMCE desarrollan sus prácticas profesionales en el Liceo José Victorino Lastarria, donde conocen una comunidad educativa diversa y los desafíos de enseñar a personas con distintas trayectorias de vida.
Aprender a enseñar también significa comprender a quienes se sientan frente a la pizarra. Esa es una de las experiencias que han marcado las prácticas profesionales de estudiantes del Departamento de Filosofía de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) en la jornada vespertina del Liceo José Victorino Lastarria, colaboración que se mantiene desde 2024.
Este espacio educativo acoge a personas de distintas edades y trayectorias que buscan completar sus estudios y compatibilizarlos con sus responsabilidades laborales y familiares. Para los futuros profesores/as, representa una oportunidad de conocer otras realidades educativas y desarrollar estrategias pedagógicas que respondan a la diversidad del aula.
“Estas experiencias han contribuido tanto a la formación pedagógica de los futuros profesores y profesoras de Filosofía como al aprendizaje de nuestros estudiantes, fortaleciendo el vínculo entre la formación universitaria y la educación pública”, destaca el profesor Diego Soto Palavecino, de la Coordinación de la Jornada Vespertina del Liceo José Victorino Lastarria.
Experiencias que transforman la manera de entender la educación
Para Nicolás Araya Bastías, ex practicante de Pedagogía en Filosofía de la UMCE, conocer esta comunidad educativa fue una experiencia significativa para comprender el valor de la educación de personas jóvenes y adultas. “La jornada vespertina no solo constituye un lugar de aprendizaje para quienes nos estamos formando como docentes, sino también una comunidad educativa con historias, trayectorias y realidades diversas que enriquecen enormemente el proceso pedagógico”, señala.
Esa diversidad también ha marcado la experiencia de Beatriz Bavestrello Gil, estudiante de la misma carrera, quien desde mediados de julio desarrolla su Práctica V en el establecimiento. En sus clases, el diálogo y el intercambio de opiniones se han convertido en elementos centrales para acercar la Filosofía a sus estudiantes. “Lo más grato y que me llena el corazón son sus comentarios positivos y enriquecedores al final de la clase, que con mis clases se han encantado de la filosofía”, relata.
Docencia que amplía horizontes
Luciano Allende Pinto, coordinador de Práctica Profesional del Departamento de Filosofía de la UMCE, destaca que esta colaboración también permite generar oportunidades para estudiantes que deben compatibilizar sus estudios con el trabajo. “Este espacio de práctica nos permite como Departamento de Filosofía generar oportunidades formativas para estudiantes que deben compatibilizar sus estudios con el trabajo”, señala.
Desde 2024, tres estudiantes han realizado sus prácticas profesionales en el establecimiento: dos finalizaron el proceso y una tercera experiencia se encuentra actualmente en desarrollo.
A una semana de la conmemoración del Día del Profesor y la Profesora, esta iniciativa pone en valor la formación práctica de futuros/as docentes y la relevancia de la jornada vespertina como espacio educativo. Una experiencia que fortalece el vínculo entre la universidad y la educación pública, al tiempo que muestra cómo el encuentro con distintas trayectorias de vida enriquece la enseñanza y contribuye a formar profesores y profesoras preparados para educar en diversos contextos.