- Nelson Sepúlveda, secretario académico del Departamento de Física de la UMCE, se propuso completar doce maratones oficiales en doce meses durante 2026. El desafío comenzó en enero y ya suma siete etapas cumplidas. En agosto, la octava fecha será en Asunción.
Correr más de 42 kilómetros de una sola vez ya es un desafío, pero hacerlo doce veces en un mismo año es una prueba de planificación, disciplina, resistencia y, sobre todo, perseverancia…
Ese es el reto que asumió Nelson Sepúlveda, académico de la Facultad de Ciencias Básicas de la UMCE, quien durante 2026 se propuso completar doce maratones oficiales en doce meses, recorriendo distintas ciudades de Sudamérica y enfrentando en cada competencia nuevas condiciones geográficas y climáticas.
La aventura comenzó a fines de enero, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de verano en la Universidad, donde combina sus clases con sus labores administrativas como secretario académico en el Departamento de Física. La primera maratón tuvo además un escenario muy especial: la pista atlética del Campus Joaquín Cabezas de la UMCE, donde completó los 42,195 kilómetros en 3 horas y 57 minutos.
En febrero fue la Maratón de Valdivia; en marzo, la Maratón de Temuco; en abril, la Maratón de Santiago; en mayo, la Maratón de Lima; en junio, la exigente Maratón del Desierto, en Huara; y en julio, la SP City Marathon de São Paulo, una de las competencias más importantes de Brasil. Siete maratones completadas. Siete experiencias diferentes.
Calor, lluvia, humedad, recorridos urbanos y hasta tramos de desierto han puesto a prueba una preparación que va mucho más allá de correr, comentó. Cada competencia requiere organizar entrenamientos semanales, recuperación física, alimentación, viajes y responsabilidades académicas. Y ahora llega la octava.
A fines de agosto, Nelson Sepúlveda viajará a Paraguay para participar en el Maratón Internacional de Asunción (MIA), donde buscará completar la octava etapa de esta travesía que se extiende durante todo el año.
Una meta que se construye paso a paso
Detrás de cada línea de meta hay meses de preparación. Y detrás de la prueba de completar doce maratones hay una convicción que trasciende lo deportivo: las grandes metas se construyen a partir de pequeños avances sostenidos en el tiempo: “Las metas importantes no se alcanzan de un día para otro. Se construyen con pequeños avances diarios, con disciplina y con la convicción de seguir adelante incluso cuando aparecen las dificultades”, explicó el académico.
Para Sepúlveda, la experiencia también constituye una oportunidad para inspirar a estudiantes, colegas y a la comunidad universitaria, mostrando que el deporte puede convivir con la actividad académica y transformarse en una herramienta para el desarrollo personal: “Correr una maratón es una metáfora de la vida y del trabajo académico: requiere preparación, paciencia, perseverancia y sobre todo resiliencia”, aseguró.
La iniciativa también ha sido compartida en redes sociales bajo el nombre “Doce Maratones en Doce Meses”, donde se registran competencias, entrenamientos, viajes y experiencias que ha dejado cada recorrido.
Cuatro maratones para completar el desafío
Después de Asunción, todavía quedarán cuatro metas para completar el desafío anual: Buenos Aires, Viña del Mar, Pucón y la Maratón de Mataquito, entre Curicó y Talca. En total, doce maratones, doce ciudades y recorridos diferentes y una misma meta: completar durante 2026 un desafío deportivo poco habitual incluso entre corredores experimentados.
Más allá de los tiempos y los kilómetros acumulados, cada competencia representa una oportunidad de poner a prueba la disciplina y la capacidad de perseverar y comenzó con la decisión de proponerse una meta y avanzar, paso a paso, hasta alcanzarla.