- La Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación realizó la Semana de Inducción a la Práctica Profesional 2026, instancia presencial organizada por la Dirección de Prácticas, que reunió -en 4 sesiones- a estudiantes de Pedagogía y de Kinesiología de todas las Facultades, para acompañar el inicio de su proceso formativo en centros de práctica y campus pedagógico
Con cuatro sesiones que reunieron a todas las Facultades, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) organizó una nueva versión de la Semana de Inducción a la Práctica Profesional 2026, instancia que este año recuperó su formato presencial tras varios años desarrollándose de manera virtual.
La actividad, organizada por la Dirección de Prácticas, programó estas jornadas para acompañar a las y los futuros docentes y kinesiólogos/as en el inicio de esta etapa clave de su formación, abordando aspectos pedagógicos, organizativos y socioemocionales del proceso de inserción en los centros de práctica.
Durante la jornada inaugural, el director de Prácticas de la UMCE, Marco Antonio Alarcón, destacó la importancia de este momento formativo: “Hoy no es un día cualquiera. Hoy arranca formalmente una de las etapas más relevantes de su formación. Una etapa que requiere todo de ustedes: su participación, su concurso, su atención y su mejor disposición”, señaló.
El académico explicó que la experiencia en los centros de práctica —tanto en establecimientos tradicionales como en los campus pedagógicos— permitirá a las y los estudiantes conocer de cerca la dinámica cotidiana de las comunidades educativas: “Se van a enfrentar al día a día de la escuela: horarios, planificaciones, guías y pruebas. Pero también implica asumir responsabilidades con sus escuelas y liceos, colaborar con la jefatura de curso, dialogar con apoderados y participar en todas esas actividades que dan vida al año escolar”, afirmó.
Acompañamiento y comunidades socioafectivas
Uno de los ejes de la jornada fue el trabajo en torno a la dimensión socioemocional de la práctica docente, en el marco del proyecto “Tejiendo vínculos para promover comunidades socioafectivas: desde la reflexión y la vivencia”, iniciativa que da continuidad a tres proyectos previos de Vinculación con el Medio orientados a fortalecer el trabajo con centros de práctica y campus pedagógicos.
Graciela Muñoz, académica del Departamento de Educación Parvularia y responsable del proyecto -de modalidad de consolidación- explicó que la iniciativa busca profundizar el vínculo entre la formación docente y las comunidades educativas mediante procesos de investigación-acción participativa.
Para 2026, el proyecto contempla desarrollar una propuesta educativa en dos campus pedagógicos e integrar sus aprendizajes en la formación docente desde una perspectiva integral, centrada en el bienestar, la reflexión crítica y el sentido de la profesión: “Las escuelas y los docentes, en los distintos momentos de su trayectoria, requieren espacios de acompañamiento y redes de apoyo que reconozcan la dimensión socioafectiva como un componente esencial del quehacer educativo”, señaló.
Desde el punto de vista conceptual, la propuesta se sustenta en el enfoque de educación socioafectiva (ESA), que releva el vínculo y promueve una perspectiva relacional, ética y crítica basada en la ética del cuidado y el sentido de comunidad. A diferencia de la educación emocional, de enfoque más individual, la educación socioafectiva considera los factores sociales y contextuales que median las relaciones y los procesos formativos.
Recuperar la presencialidad y el sentido de comunidad
La profesional de apoyo de la Dirección de Prácticas, Leslie Maxwell, explicó que la decisión de retomar la presencialidad respondió a la necesidad de fortalecer los vínculos entre estudiantes: “Después de muchos años -desde la pandemia- decidimos realizar esta jornada de forma presencial porque hemos detectado que entre nuestros y nuestras estudiantes existe una necesidad cada vez mayor de construir comunidad”, explicó.
En ese sentido, una de las actividades centrales de la inducción estuvo orientada al trabajo sobre socioemocionalidad y construcción de comunidad de aprendizaje entre pares: “La práctica profesional final es un proceso de alta demanda y también de alto estrés. Por eso es importante que las y los estudiantes puedan reconocer que no están solos ni solas: cuentan con el apoyo de la Dirección de Prácticas, pero también con el acompañamiento de sus compañeros y compañeras”, agregó.
La profesional destacó que la presencialidad permite generar experiencias formativas que difícilmente se replican en entornos virtuales: “Volver a mirarnos las caras, compartir, realizar ejercicios corporales y espacios de conversación fortalece la seguridad y la sensación de acompañamiento en este proceso que recién comienza”, afirmó.
El director Marco Antonio Alarcón reiteró el llamado a las y los estudiantes a apoyarse en las redes de acompañamiento disponibles durante su práctica: “Recuerden que no están solos ni solas. Cuentan con un equipo enorme: coordinadoras y coordinadores, su tutor o tutora de la universidad, además del profesor o profesora guía en el colegio. Y quienes estén en los siete campus pedagógicos también tendrán un tutor o tutora nexo. Acérquense, pregunten, atrévanse”, concluyó.