Viernes, 21 Agosto 2020 02:30

Kinesiólogo UMCE plantea recomendaciones y consejos para retorno a la actividad física Destacado

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Un progresivo retorno a la práctica deportiva, señala el artículo, ha planteado generar diversas adecuaciones, re-adaptaciones de estructuras, protocolos como también, de formas habituales de aprendizaje, actuación y convivencia.

Jair Burboa, docente del Departamento de Kinesiología de la UMCE, integró el grupo de  especialistas de cuatro sociedades científicas y académicas del país que reunieron evidencia disponible sobre el retorno a la práctica de ejercicio en niños, niñas y adolescentes post pandemia COVID-19 y quienes desde sus especialidades generaron un artículo con una serie de recomendaciones para volver a realizar la actividad para el ramo Educación Física y Salud, deporte escolar y federado, tanto para disminuir los riesgos asociados a los efectos del confinamiento como para evitar la propagación de COVID-19.

El artículo fue publicado en la edición de julio de la Revista Chilena de Pediatría con el nombre Orientaciones Deporte y COVID-19: Recomendaciones sobre el retorno a la actividad física y deportes de niños niñas y adolescentes Sport COVID-19, y fue presentado recientemente por el kinesiólogo con especialidad en actividad física y deporte, Jair Burboa, quien además de formar parte del equipo académico del Departamento de Kinesiología de la UMCE, trabaja con las selecciones de fútbol profesional y en los programas de actividad física de la clínica Santa María.

El trabajo describe algunas consecuencias que provoca el confinamiento en la salud: “la inactividad física es uno de los principales en la actualidad y el confinamiento profundiza aún más los riesgos que conlleva como problemas de salud cardiovascular, obesidad, depresión, varios tipos de cáncer”.

Sin embargo, agrega, ante un potencial tránsito hacia una nueva realidad para la educación escolar y universitaria en el área “se hace necesario garantizar aspectos preventivos específicos, de seguridad e higiene , que nos obligará a asumir nuevos retos, re direccionando la actual política educativa y deportiva en el sector, que requerirá pensarnos de manera distinta, instalando protocolos de actuación que consideren nuevos códigos de comunicación, ejecución y de relación, que al menos, permitan agenciar y garantizar de manera progresiva tanto el autocuidado como el co cuidado, y la continuidad de la formación curricular y deportiva”. En ese contexto se ha planteado generar diversas adecuaciones, re-adaptaciones de estructuras, protocolos como también, de formas habituales de aprendizaje, actuación y convivencia.

Entre las sugerencias para el retorno a la actividad física, señaló que, basados en un estudio belga que detalla el peso específico de las gotas, “en cuanto a la distancia deportiva recomiendan no menos de 5 metros de distancia entre un atleta y otro -para ejercicio suave a moderado- distancia que va aumentando a medida que se incrementa la intensidad del ejercicio y la velocidad de desplazamiento. Así tenemos que para el ejercicio moderado a intenso se requieren 10 metros de distancia y para el ejercicio intenso a muy intenso necesitan de 20 m de distancia entre un deportista y otro. Esto, en todas las direcciones”.

Estos consejos, añadió, son extrapolables a los colegios: “si los establecimientos no cuentan con espacios adecuados para un curso completo con 10 metros de distancia entre un alumno y otro, recomiendan privilegiar los espacios abiertos, pero mantener los conceptos de distancia deportiva. Si el espacio no lo permite, entonces el curso debiera dividirse para mantener la distancia deportiva”.

Algunas de las condiciones mínimas que propone para el retorno a la actividad física en la escuela son:

- Anterior a la actividad física: programación y estructura previa de la actividad, la disposición  de implementos para uso individual, mantener distancias tanto en espacios abiertos como cerrados, disponer de dispensadores con alcohol gel, así como un plan de higienización implementos y recintos, determinar entrada única y salida diferente para después del ejercicio, resguardar buena ventilación, entre otras.

- Durante la actividad física: primera etapa realizar actividades pasivas, desinfección de mochilas o bolsas al vacío, recreos dirigidos evitando juegos con balón, uso de implementos individuales, progresar lentamente al ejercicio vigoroso, para evitar alteraciones en la inmunidad que podría generar ejercicio vigoroso de larga duración y de inicio brusco, promover ejercicio autónomo dirigido, tomar la temperatura a la entrada del recinto, controlar entrada al gimnasio/recinto, disminuir bloque duración de la clase o actividad, evitar contacto con boca, nariz y ojos, habilitar basurero y bolsa, y cambiar entre cada actividad, no ocupar camarines, reforzar medidas de higiene respiratoria, trabajo con grupos pequeños, y no realizar actividades que potencien la interacción física, entre otras recomendaciones.

- Después de la actividad física: lavado de manos y cuerpo por grupos, no utilizar camarines, controlar la ansiedad, cambiar vestimenta (polera y uso de toalla), hidratación con su botella personal e intransferible,  descansar y tener un buen dormir.

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Visto 843 veces Modificado por última vez en Viernes, 21 Agosto 2020 14:33
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