Jueves, 23 Diciembre 2021 01:52

Historiadora UMCE participa en II Congreso Red de Historiadoras Feministas, en Valdivia Destacado

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Dra. Ana Carolina Gálvez, investigadora UMCE, académica del Departamento de Historia e integrante de la Red de Historiadoras Feministas, ha investigado desde su pregrado en torno a la historia de las mujeres, especialmente la historia de la prostitución.

Con la ponencia “El comercio sexual en el circuito industrial y obrero de Santiago, en la primera mitad del siglo XX”, la historiadora Dra. Ana Gálvez integró una de las ocho mesas temáticas del II Congreso Red de Historiadoras Feministas realizado en el Centro de Educación Continua de la Universidad Austral, en Valdivia.

Durante dos jornadas y en modalidad híbrida el congreso congregó a cientos de estudiantes, académicas y profesionales que desarrollan trabajo territorial, investigación y enseñanza en torno a historia reciente, memoria, derechos humanos, política, violencias y resistencias a lo largo del país.

Dra. Ana Carolina Gálvez, investigadora UMCE e integrante de la Red de Historiadoras Feministas, ha investigado desde su pregrado en torno a historia de las mujeres, especialmente la historia de la prostitución: “ahora, en mi postdoctorado continúo estudiando la historia de la prostitución en Chile, hoy denominado trabajo sexual, pero en el período de estudio es conocido como prostitución”.

La historiadora señaló que la migración que se produjo en Chile desde fines del siglo XIX y hasta la primera mitad del siglo XX desde el campo a la ciudad fue esencialmente femenina, “lo que significó que había más mujeres que hombres en las ciudades y más mujeres jefas de hogar en las ciudades, quienes debían subsistir con salarios precarios”. La vida de las mujeres pobres en las ciudades, agregó, estuvo “plagada de miserias materiales y morales, producto de la subordinación económica, social y sexual del sexo femenino, que debió adaptarse con herramientas y recursos limitados a los nuevos estilos de vida modernos”.

Para subsistir, “la búsqueda de trabajo remunerado fue uno de los principales motivos que llevó a las mujeres a la prostitución”, desmitificando la idea de que fueran llevadas por “una esencia naturalmente viciosa y degenerada, según la ciencia, y su condición permanente de víctima de la trata y tráfico de mujeres para la explotación sexual, según la política”.

Según la Dra. Gálvez, esta situación “también es contraria a la tesis que postula que la prostitución ocurría por la alta demanda masculina -al menos en el caso de Chile- ya que no fue la demanda lo que impulsó a las mujeres a prostituirse”.

Sin embargo, a pesar de que la prostitución proporcionó a algunas mujeres cierta autonomía económica y el acceso a ingresos mucho mayores que los de una obrera, costurera, sirviente o lavandera, “esta tenía un costo social extremadamente alto, el estigma de prostituta, que las situaba moralmente como mujeres de segunda clase, y las exponía a todo tipo de violencias y discriminaciones”.

Y aunque “siempre existió la idea de que la prostituta fue un sujeto aislado de la sociedad, muy apartada y con pocas redes dentro de los circuitos sociales, económicos, culturales y siempre encerrada en plazas de prostitución, escondidas en la penumbra en Santiago centro antiguo, a medida que fui revisando el archivo pude ver que ellas fueron actores muy presentes en la cotidianidad de la ciudad y de la vida urbana”, porque integraban un "espacio de sociabilidad masculina". A las casas de prostitución, añadió, "no solo se iba a tener relaciones sexuales, sino también a beber, a comer, a jugar naipe, cacho, dominó, a hacer apuestas, a bailar y donde podían pasar tres o cuatro días". 

Gran parte de las actividades presenciales de este encuentro se realizó en dependencias del Centro de Educación Continua de la Universidad Austral de Chile y contó con el patrocinio de la Escuela de Historias y Ciencias Sociales de la UACh. La programación del evento contempló en paralelo la presentación de ocho mesas de trabajo de diversas temáticas, además de la entrega del Premio Olga Poblete y un homenaje póstumo a la historiadora feminista Rosa Soto Lira, quien fuera pionera y reconocida por sus aportes a la disciplina historiográfica al develar los itinerarios y experiencias de las mujeres negras en el Chile colonial.

El próximo congreso está programado para realizarse en Arica, el año 2023.

Revisa el registro audiovisual de las mesas de trabajo de las dos jornadas del II Congreso de la Red de Historiadoras Feministas: Feminismos, Historia y Transformaciones Políticas. “Contra todas las violencias, feminismos en resistencia”: https://www.youtube.com/playlist?list=PLZogYVA6IjcfOVcmIFUtVURWpIpj01crB

 

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