Martes, 23 Junio 2020 16:34

Columna: El valor de los vínculos en tiempos adversos Destacado

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Por Paula Villalobos Vergara, académica del Depto. de Formación Pedagógica de la UMCE. 

Desde la psicología se plantea que las personas experimentamos estrés cuando percibimos que las situaciones superan nuestros recursos personales para hacerles frente, lo que pone en peligro nuestro bienestar personal.

Claramente, el momento que como sociedad nos toca enfrentar, hace altamente probable que esta sensación de verse sobrepasado sea experimentada por un alto porcentaje de la población al vernos sometidos a sucesivos cambios y a una dosis importante de incertidumbre respecto del presente y del futuro inmediato. 

En esta situación, cobra relevancia el concepto de resiliencia, la que ha sido definida como la capacidad de recuperarnos frente a la adversidad, de manejar el estrés y de resistir las presiones físicas o psicológicas. Esta capacidad permitiría que frente a situaciones complejas podamos seguir preservando nuestro bienestar.

¿Cómo podemos acrecentar en nosotros y en los demás esta capacidad? Estudiosos de esta temática, se han interesado en comprender cómo las características del contexto pueden ayudar a incrementar esta capacidad. En este sentido Judith Jordan, psicóloga de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, resalta que la resiliencia emerge de nuestra conexión con otros en la medida en que dichas conexiones cuenten con elementos como la empatía, la confianza, el apoyo y la reciprocidad. Así, entonces, las relaciones con otros potenciarían nuestra capacidad de crecimiento. Por lo que, desde este planteamiento, necesitaríamos la unión con otros y otras para lograr modificar aspectos del contexto que derivan en sufrimiento individual. 

El punto de partida de esta perspectiva es que todos tenemos la necesidad de ser apreciados, valorados y validados y al mismo tiempo requerimos participar en el desarrollo de otros y otras. La autora avanza desde una mirada unidireccional del apoyo hacia otros, hacia una visión que considera la participación empática mutua para favorecer el bienestar de cada persona. Por tanto, en esta perspectiva se avanza desde una noción de autoestima separada hacia la confianza relacional, y desde un ejercicio de poder de uno sobre otro hacia una dinámica de crecimiento mutuo.

A partir de los señalado es posible afirmar que la resiliencia puede ser fortalecida en niños, niñas, jóvenes y adultos en la medida que participen de relaciones de protección. Por tanto, frente a la pandemia, un importante desafío es cuidar y fortalecer nuestras redes de apoyo. Todos y todas necesitamos especialmente ahora sentirnos cuidados y valorados por quienes nos rodean.  Se vuelve relevante entonces que pese a nuestro aislamiento físico busquemos los medios para mantenernos conectados con las personas que nos son significativas. Poder conversar y compartir nuestras emociones, nos ayudará a sentirnos aliviados y encontrar, en el otro u otra, apoyo frente a las dificultades y entregarlo también de manera recíproca. 

Construir confianza y ser capaz de pedir ayuda son cualidades que nos fortalecen y que, a su vez, nos permiten apoyar y contener a otros. La familia, amigos, compañeros de trabajo y estudios, profesores y profesoras estamos llamados a sostenernos en nuestros vínculos y ser, al mismo tiempo, soporte para los demás.

Visto 379 veces
off liceo a5