Viernes, 01 Septiembre 2017 18:32

Inauguran espacio educativo “Rincón de la Calma” en Colegio Raimapu, proyecto comunitario de cuatro estudiantes UMCE Destacado

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Futuros profesores de primer ciclo, junto a comunidades Raimapu y UMCE. Tras ellos, el "Rincón de la Calma" Futuros profesores de primer ciclo, junto a comunidades Raimapu y UMCE. Tras ellos, el "Rincón de la Calma"

La iniciativa forma parte de uno de los proyectos piloto que la carrera desarrolla y que considera al Colegio Raimapu como “el primer campus pedagógico de Educación Básica”.

Un espacio destinado a mejorar la convivencia escolar propone el proyecto comunitario “Rincón de la Calma”, que cuatro estudiantes de Educación Básica con mención en Primer Ciclo de la UMCE llevaron a cabo en conjunto con la comunidad del Colegio Raimapu, de La Florida, establecimiento en el que realizaron sus prácticas profesionales.

La iniciativa forma parte de uno de los proyectos piloto que la carrera desarrolla y que considera al Colegio Raimapu como “el primer campus pedagógico de Educación Básica”. En sus aulas realizaron su práctica profesional Camila Saavedra (1ºA), Cristián Chandía (2ºB), Cecilia Queuputripai (3ºB) y Felipe Valdés (4 º B).

El director de la carrera, Guillermo Castro, explicó que en el Colegio Raimapu ha sido instalado, desde hace dos años, un concepto de campus pedagógico “que tiene que ver con una nueva forma de concebir la relación entre los centros de práctica y las carreras desde una lógica de trabajo colaborativo. Queremos romper con esta idea de estudiantes haciendo práctica solo y bajo sus propias capacidades, y cambiarlo por la organización de equipos de trabajo, liderados por un tutor coordinador, que es diferente al supervisor tradicional: está en terreno, con asignación de horas para permanecer en el centro de práctica y acompaña el proceso de inmersión de los estudiantes”. El elemento transversal que caracteriza este proceso es el ‘proyecto comunitario’, agregó. Es un compromiso del equipo de estudiantes con su colegio, y es parte de “nuestra experiencia concreta en relación al rediseño curricular y la transformación del eje de didáctica para toda la Universidad”.

Para Verónica Saldías, coordinadora de Primer Ciclo en la carrera y profesora tutora, se trata de “una innovación total, que las dota de un sentido inédito tanto para los estudiantes, para la comunidad escolar, como para la Universidad. El hecho de permanecer en constantes conversaciones con el colegio permite que exista un diálogo sobre las necesidades o intereses de la comunidad que piensa la escuela, que la proyecta y cuando surgen ideas que tienen un interlocutor que escucha se hacen posibles los sueños porque se forma parte de un bien mayor que son los niños que se atienden”.

Por qué martillar, lijar, aserruchar o barnizar. Qué pedagogía hay en esto, agregó: “la más alta e importante, la del ejemplo, la de la valoración del otro, la del compromiso. Hacer las clases correspondientes a su Práctica Profesional y toda la labor que su proyecto conlleva puede ser producido por profesores que comprenden que el saber ya no es sólo lo que los hace grandes maestros. Lo que los hace grandes maestros es el saber, pero además estar para y con los niños, dedicarse por entero a las tareas que nos hacen crecer como personas, es entregarse completamente a esta labor fundamental para la sociedad”.

Para Camila, la experiencia de construcción de este espacio fue “enriquecedora. No creíamos que lo lograríamos llevar a cabo, con sus ideas y el trabajo conjunto de construcción. Nos sirvió para unirnos como practicantes y darnos cuenta de las potencialidades de la escuela y nuestra capacidad para generar proyectos”.“Nos llamaron a dejar una huella”, agregó Cristián, y "que respondiera a una necesidad: un espacio creado con material reciclado porque también es una opción del colegio”. Felipe, por su parte, señaló que "la experiencia refleja el trabajo con la comunidad y la relación que teníamos con el colegio, muy cercana. También da cuenta de la apropiación del espacio por parte de los estudiantes”.

Pamela Peralta, subdirectora del Primer Ciclo del Raimapu y profesora jefe del 1° A, definió esta experiencia como muy significativa: “los estudiantes que pasaron por el colegio dejaron una huella con un valor emocional. Están plasmadas acá sus buenas intenciones, su agradecimiento de lo que aprendieron  y a la vez nos ayuda a alcanzar lo que queríamos, un lugar concordante con nuestro Proyecto Educativo”, afirmó.

De acuerdo a uno de los informes del proyecto, el "Rincón de la Calma" invita a los niños a conectarse e identificar sus emociones, encontrar tranquilidad y realizar actividades para relajarse. La iniciativa se basó en el trabajo desarrollado en torno a las emociones, y al proyecto educativo del colegio, que declara pretender formar un estudiante que “desarrolle sus potencialidades tanto en lo académico, lo artístico, lo deportivo, como en lo social y emocional” (Raimapu, 2017).

Visto 2146 veces Modificado por última vez en Jueves, 07 Septiembre 2017 20:05
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