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DEPARTAMENTO DE PREESCOLAR
EL LACTANTE DE 12 A 24 MESES
Registro de Propiedad Intelectual : 121.434
Derechos Reservados

Autor: MARÍA ALICIA CORVALÁN BÜCHER.

MOTRICIDAD FINA : CONTROL DE LA MANO

La capacidad para caminar, le permite ahora acercarse a los objetos y tomarlos. Puede llevar a cabo actividades simples como el tomar una cuchara y tratar de comer sin ayuda, aunque aún se ensucia. Comienza a desvestirse, arrastrar juguetes detrás de sí y hacer rayados cuando toma un lápiz, acordes con el movimiento que la imprima al antebrazo.

Intenta tomar las cosas, desde todas las posiciones en que puede mantener el equilibrio, consiguiendo objetos que están fuera de su alcance.

Las manos las mantiene abiertas en supinación y los dedos se presentan extendidos y con libertad de movimiento para realizar actividades finas (recoger hábilmente miguitas y hebritas de hilo o pelusas)
La coordinación ojo-mano y mano-mano es satisfactoria. Con el pulgar y dedo índice en flexión puede tomar objetos delgados (prensión pinza digital superior), puede también dar vueltas las hojas de un libro aunque aún sus movimientos son exagerados.

Se comprueba libertad de movimientos en la cintura escapular y buena extensión de las extremidades superiores.

El niño ya no puede permanecer solo, porque todo lo toca, y en su curiosidad lo prueba, llevándose a la boca cuanta cosa encuentra. Es así como cada día aprende algo nuevo y va reconociendo su entorno.

La prensión está ahora muy unida a la coordinación óculo manual y al dominio de los músculos agonistas y antagonistas del brazo y de la mano, permitiéndole al niño de esta edad el reconocimiento del mundo externo por medio de la mano.

La prensión fina, es ahora hábil y precisa. El componente flexor de asir, está ahora compensado con el extensor de soltar.
Este componente le permite, soltar una pelota con ademán de desplazamiento, y puede además tomar, soltar cubos para construir una torre de 2 cubos.
Su destreza se acerca a la del adulto. Puede tomar con pinza superior piezas pequeñas, introducirlas dentro de una botella, dar vuelta la botella, moverla y hacer que las cosas salgan de ella.

La maduración alcanzada en áreas de asociación somestésica, le permiten al niño, la exploración táctil activa llegando a reconocer lo duro de lo blando, lo áspero de lo liso, y lo caliente de lo frío.

En este período más que una búsqueda de sensaciones, explora los objetos esforzándose por aprender "cual sensación" está asociada a "cual aspecto" y con "cual uso". Parece estar interesado en relacionar las experiencias del tacto con la vista.
Las sensaciones táctiles cinestésicas se asocian ahora , durante la experiencia exploratoria, con sensaciones de agrado y desagrado.

Durante este período el niño empieza a integrar los mensajes sensoriales en "esquemas de conocimiento" como resultado de datos aportados directamente por los sentidos.

A partir de ahora el niño organiza estas sensaciones para llegar posteriormente a interpretarlas y completarlas con recuerdos e imágenes. Conforma de este modo los engramas sensoriales de la actividad motora.